El Zorro

Carnívoro de la familia de los cánidos; mide de 60 a 75 cm, sin contar los 35 a 50 que corresponden a la cola. Su alzada es de 40 cm aproximadamente, y el peso oscila entre 4 y 10 Kg. Es característico de este animal el hocico puntiagudo, los ojos oblicuos y el espeso pelo leonado 0 gris rojizo, que tiende a ceniciento en el pecho y vientre. Vive en la Patagonia Andina Argentina y todo el hemisferio septentrional. De día y de noche merodea solo por el campo, en busca de presas de cualquier clase, de fruta madura y de miel.

Los zorros se distinguen por tener el cuerpo alargado, la cabeza afilada y terminada en un hocico agudo, la pupila casi siempre oval y un poco oblicua, las patas cortas y la cola larguísima y cubierta de pelo espeso. Si bien sus hábitos son bastante similares a los de los otros cánidos, los zorros presentan algunos rasgos característicos que merecen ser observados con atención.

El ZORRO -ROJO COMÚN -(Vulpes vulpes) ocupa un primerísimo lugar entre todos los mamíferos que en nuestras latitudes viven en libertad; ningún otro animal salvaje tiene la fama de este zorro. Se le conoce en todas partes, y está unánimemente considerado como el símbolo de la astucia, de la picardía y de la agudeza, no exentas de ciertas buenas maneras. El zorro ha sido mil veces mencionado en proverbios populares y cantado en la leyenda, las fábulas y la poesía. Pero es preciso preguntarse: ¿merece realmente toda esa notoriedad? "El zorro de las fábulas -escribe Pechuel-Loesche- y el zorro de carne y hueso son dos animales distintos. En efecto, el científico que estudia el zorro en su vida libre difícilmente llega a reconocer aquella presencia de espíritu, aquella infinita astucia y extraordinaria agudeza de sentidos que, desde siempre, se atribuyó a este animal. En realidad el zorro no es superior a ninguna otra fiera, y hasta se le puede parangonar con el lobo, como máximo podríamos reconocer en él una gran aptitud para adaptarse a las condiciones naturales de los lugares en que vive."

El zorro rojo común tiene la cabeza ancha, la frente plana y el hocico largo. Los ojos son oblicuos y las orejas erguidas. El cuerpo parece grueso debido al pelo bastante espeso que lo cubre. En realidad es bastante ágil y ligero. así como muy robusto y apto para realizar los movimientos más variados. Las patas son delgadas y cortas, y la cola larga y peluda.

El pelaje, espeso y suave, es de color leonado o gris rojizo, por lo que se confunde muy a menudo con la coloración del suelo y de la vegetación. En realidad. la tonalidad de la capa del zorro varia a sensiblemente según los lugares que habita. El zorro rojo más bello es el que vive en las regiones septentrionales: a medida que desciende hacia el Sur, el color del pelaje disminuye gradualmente de intensidad, y también el animal se hace más pequeño y débil. Asimismo los zorros originarios de las regiones llanas y pantanosas presentan un color menos hermoso.

El zorro habita en la Patagonia Andina Argentina y parte de la Chilena en el área del Río Puelo, también, en la mayor parte del hemisferio septentrional: está difundido por toda Europa, América del Norte y Asia, hasta China meridional e Indochina, así como por el norte de África. Su particular disposición para adaptarse a las condiciones naturales del suelo le permite vivir en lugares donde los otros carnívoros no podrían hacerlo de ninguna manera; además, la astucia de que está dotado le permite mantenerse en lo que podríamos llamar los "territorios conquistados-. Por lo general, el zorro establece su morada en un lugar cuidadosamente elegido: entre las raíces de los árboles, en los profundos huecos naturales de las rocas y en otros escondrijos similares: a veces aprovecha la madriguera de cualquier tejón e incluso la comparte con éste, si bien no muestra mucha tendencia a convivir con otros animales. Cuando se excava él mismo su madriguera suele hacerlo en la pendiente de las colinas de modo que las galerías desemboquen en su madriguera, lo que acostumbra a hacer también en el período del apareamiento, en los días particularmente calurosos del verano y durante la lactancia de la prole. Pero cuando las condiciones atmosféricas son propicias, el zorro hace su vida al aire libre, sin dejar de recorrer el campo en todas direcciones. A veces se echa sobre un viejo tronco de árbol o sobre una piedra, para tomar el sol, permaneciendo inmóvil durante varias horas; por lo general, en los lugares donde cree que nadie puede molestarlo, se queda dormido incluso en el exterior, con un sueño tan profundo que permite acercarse al cazador y a los perros.

Suele buscar sus presas durante la noche; solamente en los lugares muy tranquilos lo hace de día. Para sus correrías prefiere los bosques y si ha de trasladarse a otro lugar lo hace escondiéndose entre las matas aisladas o entre los arbustos de poca altura. Su presa favorita son los ratones, que constituyen gran parte de su alimento.

Pero también persigue encarnizadamente liebres, conejos, cervatillos y cabras jóvenes. Devasta los nidos de los pájaros que encuentra en los arbustos e incluso trata de apoderarse de las aves adultas, lo que a menudo consigue.

Nada y chapotea en lagunas y pantanos en busca de aves acuáticas, y se tienen noticias de cisnes sorprendidos y muertos por este cánido. De noche se introduce en los gallineros y mata a las aves domésticas; si dispone de un buen escondite en las cercanías, las ataca incluso de día. En la época en que ha de mantener sus crías se vuelve feroz y malvado, pues los pequeños no se contentan con ratones, sino que exigen ser alimentados con carne de animales más grandes.

Los machos no son tan exigentes y se encarnizan menos con la presa: visitan los viñedos y los grandes huertos y persiguen saltamontes, abejorros y larvas; comen lombrices y otros animales por el estilo, o bien devoran la fruta, especialmente la muy madura. Pasan largas horas junto a los arroyos, capturando de vez en cuando algún pez o cangrejo. Para el zorro la escasez comienza cuando el suelo se cubre de nieve: entonces se conforma con cualquier comida: animales muertos, que por otra parte nunca desdeña, huesos casi mondos y resecos, pellejos podridos y, también, los restos de la comida de los leñadores y campesinos. Un detalle característico es que cuando no están hambrientos y capturan una presa, antes de matarla juguetean siempre con ella.

Al cazar, el zorro se preocupa ante todo de su propia seguridad. Por ello desconfía de cualquier cosa nueva o desconocida y sólo cuando siente un hambre excepcional deja de ser tan cauto como de costumbre: en estos casos, el zorro llega al atrevimiento de introducirse en pleno día en las granjas, persiguiendo a las gallinas en presencia de los mismos granjeros y huyendo luego con la presa en la boca, sin abandonarla siquiera cuando se siente perseguido de cerca o disparan sobre él.

Por cuanto afirman los malvados cazadores, el zorro suele matar a sus compañeros heridos por el hombre para evitarles ulteriores sufrimientos. Se cuentan muchos casos de zorros que se han comido a otros zorros.

En la carrera el zorro es veloz, resistente y ágil a más no poder: se desliza por los espacios más estrechos y se escurre sigilosamente; además da saltos increíbles. Los mejores perros de caza casi nunca pueden competir con él ni en la carrera ni en la osadía de los saltos. Al correr lleva la cola levantada, tendida hacia atrás, mientras que cuando camina la baja, arrastrándola por tierra. Si está al acecho se tiende en el suelo sobre el vientre. Nada muy bien y es un hábil trepador, por lo que no es raro descubrirle a una altura considerable, encaramado a la rama de un árbol. La voz del zorro es un ladrido breve que termina en una especie de aullido más fuerte y más agudo. Los adultos "ladran" anunciando el mal tiempo, durante las tormentas de viento o de lluvia, en los días más crudos del invierno y en la época del celo. Los jóvenes, a su vez, gritan y ladran apenas tienen hambre o se enfadan. Cuando se siente amenazado por algún peligro, el zorro emite un aullido enfurecido: si está herido se lamenta o gime.

Este cánido no es un animal sociable en el verdadero sentido de la palabra: en eso se distingue del lobo- sin embargo, tampoco es difícil encontrar algunos zorros juntos en algún lugar del bosque o incluso en una madriguera. Así, pues, inclinado a vivir aislado, el zorro no traba amistad con otros animales. Sus relaciones con el tejón no pueden ser definidas como amistosas, en cuanto que se limitan a compartir la madriguera.

La época del celo de este animal suele empezar a mediados de febrero y dura varias semanas. Entonces los machos se reúnen en grupos alrededor de una sola hembra, a la que siguen paso a paso, como hacen los perros. Durante ese período, el olor de su cuerpo se vuelve particularmente intenso, ladran más a menudo y se producen también numerosas luchas entre los machos, de las que no es raro que algunos salgan malparados. La hembra, cuando no dispone de una guarida adecuada para este fin, da a luz en una galería provisional que ella misma excava, o bien busca un escondite en el hueco de un árbol, en cualquier montón de piedras o de ramas o en un matorral muy espeso. Recubre todo el espacio de pelos, y allí nacen los pequeños.

Durante la gestación, a la hembra se le va cayendo el pelo del vientre, de manera que descubre las mamas al mismo tiempo que el pelo le sirve para preparar una blanda y tibia yacija. La gestación dura unos dos meses, por lo que el nacimiento se produce a fines de abril o principios de mayo. El número de los nacidos varía de tres a ocho, llegando a veces a doce, pero por lo general las madrigueras no contienen casi nunca menos de cuatro ni más de siete pequeños, los cuales nacen con los ojos cerrados y con el cuerpo cubierto de un pelo liso, corto y pardo, con puntos amarillentos y grisáceos; la cola, es blanca en la punta. Los cachorros se desarrollan con gran lentitud: abren los ojos dos semanas después del nacimiento, cuando ya han apuntado los primeros dientes. La madre los cuida con gran ternura y durante los primeros días de vida no los abandona nunca: solamente los deja solos durante unas horas, al caer la noche. Cuando han alcanzado la edad de un mes o mes y medio comienzan a salir de la madriguera para calentarse al sol y jugar bajo la complacida vigilancia de la madre, que se preocupa de llevarles alimento y familiarizarles desde el principio con animales vivos, como ratones, pajaritos, ranas y coleópteros, para que aprendan todas las astucias de la caza. Si quiere conducirlos a otro lugar, para alejarlos de algún peligro, los lleva sujetos con los dientes, uno tras otro, con suma delicadeza. En el mes de julio abandonan la guarida donde han nacido y, todavía junto a la madre, se dirige a los campos de cereales y luego al bosque y a los bosquecillos de arbustos. De, la madre se separan definitivamente a fines de otoño.

Sobre el cariño del zorro por sus hijos se cuentan muchas historias. Lenz, por ejemplo, dice que unos cazadores descubrieron una gran madriguera en la que había cinco zorritos, y golpeando violentamente la tierra hicieron huir a la madre, la cual, no obstante, quiso salvar a uno de sus hijos, agarrándolo con la boca y lanzándose al mismo tiempo contra el perro de los cazadores sin dejar caer al pequeño. También el naturalista sueco Eckström cuenta que un labrador que había capturado un zorrito, cuyos padres huyeron, le puso un collar y lo ató a un árbol. A la mañana siguiente, delante del pequeño prisionero vacía un pavo con la cabeza rota. Se comprobó luego que la madre había matado más de catorce pavos, cuyos cuerpos despedazados yacían por todos los rincones del corral, ocurriéndosele llevarle uno a su hijo, prisionero del hombre.

Mientras vive la hembra, el macho no se preocupa en absoluto de la prole, de la que, por otra parte, tampoco puede asegurarse que sea el padre, dada la absoluta poliandria de la zorra. Sin embargo, se complace jugando cariñosamente con los pequeños, y si éstos quedan huérfanos de madre los toma a su cuidado, criándolos y alimentándolos convenientemente.

Los zorritos capturados en temprana edad se crían fácilmente, se acostumbran al alimento de los perros y aceptan los cuidados de alguna perra cariñosa que los amamante. Si se les trata de una manera racional y adecuada se domestican en poco tiempo, distinguiéndose por su viveza.

Lenz dice que entre todos los zorros que tuvo ocasión de criar, el último ejemplar, una hembra, resultó la más doméstica, ya que fue apresada siendo aún in jovencísima. Si bien era arisca y gruñona en los primeros tiempos, luego, gracias al trato cariñoso que recibió, se amansó por completo, hasta el punto de permitir que le quitasen de las fauces algún conejo recién capturado o le metiesen el dedo en la boca, sin mostrar ninguna intención de morder. Cuando se le ofrecía algún animalejo vivo, le gustaba jugar con él dándole con las patas o con los dientes. Por último lo mordía y lo devoraba.

Jáger, que dirigió el parque zoológico de Viena, cuenta un interesante experimento: introducido un zorro en el recinto de los osos, uno de éstos se le acercó confiado y curioso, recibiendo inmediatamente un mordisco en la nariz, luego saltó el zorro sobre un saliente bastante elevado y desde allí continuó respondiendo con mordiscos a las atenciones de los osos, que no tardaron en convencerse de que era mejor mantenerse a distancia del incómodo huésped. Desde ese momento la vida en el recinto transcurrió tranquila. Durante el invierno, para resguardarse del frío, el zorro adoptó la cómoda costumbre de dormir en el cobijo destinado a los plantígrados: se acurrucaba entre las patas de alguno de ellos y las utilizaba como si fuesen confortables almohadas de lana.
Lo cazan por diversión y los ingleses defienden la matanza

Los cazadores persiguen a este animal durante todo el año, y para capturarlo recurren a los más variados y sangrientos medios: armas de fuego, trampas, venenos, sabuesos, etc. Parece ser que el cazador más generoso se olvida de serlo cuando ha de vérselas con el zorro. Y no hay justificación para este encarnizamiento, pues si bien es cierto que causa daños a los animales salvajes (rebecos, liebres, urogallos, francolinos, perdices, faisanes), también es verdad que destruye una enorme cantidad de ratones, que, como ya hemos dicho, constituyen su principal alimento. La caza del zorro es "muy entretenida", y esto explica la difusión de que goza ene todo el mundo entre personas de bajo nivel de conciencia. Muy conocido es el procedimiento de la carrera, o persecución a caballo y con perros. Pero también es frecuente el de la emboscada, en el que se atrae al animal por medio de falsos chillidos de ratón o de lebrato.

Para capturar vivo al zorro es corriente recurrir a varios tipos de trampas, que generalmente se colocan en los lugares donde en días anteriores se puso un cebo inocuo. Winckell describe así una de estas capturas: "Ya llegaba el crepúsculo, cuando el zorro, hambriento, se acercó a la trampa; y debía tener mucha hambre porque no dudó un instante en morder los trozos de cebo esparcidos alrededor. Pero a medida que se acercaba al engaño aumentaba su prudencia: antes de morder parecía reflexionar mucho y en un determinado momento se puso a dar vueltas alrededor de la trampa. Cuando por fin estuvo delante del bocado decisivo permaneció inmóvil durante unos buenos diez minutos mirando el cebo pero sin decidirse a morderlo: aún dio cuatro o cinco vueltas más a su alrededor. Por último, vencido por el hambre, se precipitó sobre él como un rayo, casi con desesperación, quedando en seguida preso en el lazo." En tiempos más recientes se comenzó a recurrir al veneno esparciéndolo sobre cadáveres o sobre comida abandonada en el campo.

La BBC de Londres defiende la matanza del Zorro: "La caza con perros zorreros es ahora ilegal en Inglaterra y Gales. ¿Significa esto el fin del deporte más antiguo del mundo?" Lean con que desprecio hablan del pobre animalito los ingleses.

En Inglaterra el zorro está protegido por leyes especiales. Son famosas, y más lo fueron aún en el pasado, las cacerías a caballo, que antaño constituían verdaderos y auténticos acontecimientos mundanos. En estas cacerías vence el que llega primero junto al zorro muerto por los perros, pudiendo así apoderarse de su cola, llamada "brush", y llevarla en alto como trofeo. La caza del zorro, además de practicarse en varios lugares de Europa, se difundió también por el continente americano.

Un antiguo proverbio dice: "Del zorro, queda el pelo". Y efectivamente, la piel de estos animales es muy apreciada por gente despreciable, sobre todo la de los zorros rojos propios de las regiones septentrionales. Hoy día del zorro se utiliza únicamente la piel, pero antaño algunas partes del cuerpo del animal se empleaban en la farmacopea.

Los enemigos del zorro no son solamente los hombres: también el lobo le persigue con saña y a menudo lo devora, asimismo los perros sienten por él una profunda aversión. Sin embargo es interesante citar un hecho muy significativo: los perros machos rehúyen perseguir a las zorras gestantes o lactantes. Otros enemigos bastante peligrosos para el zorro son algunas aves de rapiña, como el azor, que apresa sin vacilar a los cachorros, y más aún el águila, que ni siquiera duda en atacar a los individuos adultos.

Este animal está sujeto a todas las enfermedades típicas de los perros, sin excluir la rabia, y se tiene noticia de zorros rabiosos que han entrado en pleno día en los poblados, mordiendo a cuantas personas o animales encontraron.

El llamado ZORRO PLATEADO es una variedad oscura (es decir, melániea) del zorro rojo norteamericano, que entendíamos incluido en la misma especie ya estudiada (Vulpes vulpes), Sin embargo, algunos especialistas lo consideran una especie afín, pero distinta, a la que llaman Vulpes fulva.

Los zorros plateados tienen una piel oscura salpicada de blanco, a causa de los largos pelos que cubren la lanilla y cuya parte terminal es blanca. Las pieles de estos zorros son muy apreciadas por cierta "gente", y ya a fines del siglo pasado dieron lugar a sangrientos criaderos, sobre todo en Canadá y en Estados Unidos. Actualmente también hay criaderos de estos zorros en Europa, donde, se somete a la tortura y crueldad a los animales que viven encerrados en jaulas para lograr pieles de mejor calidad que las de procedencia silvestre. En China además de mantenerlos encerrados, a los zorros les quitan la piel vivos, para no gastar balas.

Celeste Fassbinder
BWN Ecologia

En Neuquen: Siguen proponiendo la muerte como método

Bajo el título "Sobran unos cien mil", el concejal Francisco Baggio publicó un artículo en La Mañana de Neuquén, reiterando su discurso de asesinar a los perros. Pretende suavizar sus dichos llamando eutanasia, cuando en realidad este método se refiere a ayudar a bien morir a un ser sufriente y sin posibilidades de sobrevida. Matar a un ser sano o a un enfermo con posibilidades de recuperación, jamás puede llamarse eutanasia.

En un alarde excepcional de ignorancia, acusa a las entidades protectoras de "...no decir ni pío por el maltrato animal innecesario que se puede ver en hipódromos, en esquila de lanares, caza mayor y menor, canódromos, espectáculos de yerras, domas, malas praxis veterinarias, circos con animales y demás tropelías, y considerando que jamás aportaron una propuesta constructiva para resolver el problema" cuando son públicas y notorias las campañas y denuncias de estas entidades en todo el país por todos estos casos -por ejemplo, logrando entre otros prohibir en centenares de municipios los circos con animales-, y cuando se están enviando planes y propuestas a Neuquén desde hace más de diez años y gracias a múltiples funcionarios corruptos e ineficientes, pocas veces estos planes fueron tomados en cuenta.

La situación actual llega por no haber realizado las campañas de esterilización como habían sido estipuladas por la ordenanza respectiva. Cada perra operada evita 8.000 nacimientos propios y de su descendencia, la cirugía cuesta solamente SEIS pesos en insumos y anestesia y los resultados se ven en pocos meses, no en diez años como dicen algunos funcionarios poco informados.

Dice que el asesinato de los perros los hará "Libres de sed y hambre, de incomodidades, de dolor lesiones y enfermedades, libres de expresar su comportamiento normal, y libres de miedo y angustia". Un argumento muy poético para avalar la muerte ajena decidida por otros.

Acusa a los perros de "...provocar incapacidades permanentes y muertes..." y casi como la causa de todos los males. Justamente en una provincia con 31.200 hechos delictivos anuales graves o gravísimos (incluyendo homicidios) cometidos por humanos, con una tasa criminal cada 1000 habitantes que duplica a la de la provincia de Buenos Aires (Fuente:Ministerio de Justicia de la Nación http://www.jus.gov.ar/media/28148/Neuquen2007_evol.pdf )

En anteriores mensajes enviamos los argumentos que corroboran que jamás las matanzas propuestas por los concejales tendrán algún efecto positivo, inclusive con referencias de trabajos científicos de universidades nacionales y extranjeras.

Como seguramente el concejal Baggio aún no entiende nuestros argumentos, pero en la nota involucra a los demás concejales de Unión de los Neuquinos, es que le preguntamos al presidente de bloque MARIANO MANSILLA si avala la propuesta de "matar sólo por cinco años" a los perros de Neuquén.

El concejal Mansilla ha declarado que su partido será el próximo gobernante de la ciudad:(http://www.xneuquen.org/article/view/somos-los-que-vamos-a-gobernar-la-ciudad )

Mariano Mansilla, presidente del bloque de concejales que propone asesinar perros durante cinco años en Neuquén.

Sería muy útil conocer si los candidatos a intendente proponen métodos que impliquen la muerte de miles de seres sabiendo de su total inutilidad y crueldad.

Dr. José Luis Rodríguez
Médico cirujano (Mat. Nac. 56.601)
Presidente Asociación para la Protección de Animales de Tres Arroyos (Argentina)
http://perso.wanadoo.es/jllrodriguez/

ENDESA continua su proceso de destruccion en el Rio Puelo. Podría provocar terremotos en la Patagonia

(Chubut, Río Negro, Argentina, Chile) En medio de un cambio climático global y mientras la Tierra es sacudida por una "ola de terremotos", ENDESA España, pretende agravar la situación en la Patagonia Andina con la construcción de una represa en la cuenca binacional del Río Puelo, curso que parte desde Lago Puelo (Chubut) y desemboca en el Pacifico, en Chile. El espejo de agua de la represa llegaría al limite con Argentina provocando una importante crecida en el Lago Inferior y Lago Puelo y depositaría millones de toneladas de agua sobre la falla geológica activa Liquiñe-Ofqui, la cual posee actividad magmática desarrollada y fue epicentro de sismos en la Patagonia el año pasado (tras la erupción del Volcán Chaitén en Chile)

La falla Liquiñe-Ofqui es el nombre de una importante falla geológica que corre cerca de 1.000 kilómetros en dirección norte-sur en la zona sur de Chile, en la región norte de los Andes Patagónicos. El nombre deriva de su nacimiento en las termas de Liquiñe, cercanas a la localidad homónima en la Región de Los Ríos y el istmo de Ofqui en la Región de Aisén. En esta última zona se produce la triple unión de las placas tectónicas Sudamericana, Antártica y de Nazca. Leer más

Luchan por preservar los bosques nativos de El Bolson (Reserva Biosfera UNESCO)

Las regiones de El Bolsón (Rio Negro) y Lago Puelo (Chubut) deberían, en teoria, estar protegidas internacionalmente por ser consideradas Reserva Biosfera y Patrimonio de la Humanidad de acuerdo a declaraciones de la UNESCO. Sin embargo, la lucha por cuidar la biodiversidad debe continuar, no solo contra los proyectos nefastos de corporaciones como ENDESA, sino contra las extrañas normativas locales que parecieran diseñarse para destruir el medioambiente y beneficiar economicamente a unos pocos. Es por ello que "Solicitan que los municipios sean autoridad de aplicación en los bosques nativos", como lo titula La Gaceta de la Comarca.

"sería grave implementar la ley excluyendo a los municipios que tenemos bosque nativo en nuestros ejidos"

El Concejo Deliberante de El Bolsón pidió formalmente al gobierno rionegrino formar parte de la autoridad de aplicación de la nueva norma que apunta al ordenamiento territorial.
El proyecto, gestado por Teresa Hube (PAyS-Proyecto Sur), y que tuvo el acompañamiento de sus pares en la ultima sesión, extracta lo dispuesto en la Carta Orgánica, que dice:

"El municipio de El Bolsón ejerce las facultades otorgadas por la Constitución Provincial en su carácter de autoridad ambiental dentro de su ejido municipal".
Pondera en igual sentido que "resulta imprescindible que la ley provincial cuente con la debida participación de distintos estamentos sociales, habiéndose otorgado una ligera participación en nuestra comunidad", recordando además que "es de público conocimiento que la comunidad Las Huaytecas se ha manifestado respecto a la falta de consulta previa suficiente respecto del bosque sito en su comunidad".
"No se nos escapa -dice Hube-, la necesidad de implementar diversas medidas de protección al bosque nativo para lo cual se prevé en la ley un fondo que estaría disponible a partir del dictado de la norma provincial respectiva" y que la misma ley general del ambiente 25.675 sostiene que 'la participación ciudadana deberá asegurarse, principalmente, en los procedimientos de evaluación de impacto ambiental y en los planes y programas de ordenamiento ambiental del territorio, en particular, en las etapas de planificación y evaluación de resultados'".
Con ello, "se desconoce de hecho que la propiedad de los recursos sitos en el ejido son de la población de El Bolsón organizada en su municipio y que como comunidad inserta en el bosque nativo tenemos el derecho de no sólo a decir sino también a decidir qué hacer a su respecto y cómo y con qué hacerlo".
De igual modo, la edil estima que "como autoridad ambiental, el municipio es quien decide el tipo de actividad a realizarse, su localización y el modo de funcionamiento para que sea sustentable en el tiempo".
A su turno, "la autoridad forestal provincial deberá establecer las prescripciones de uso y manejo del bosque que sean compatibles con lo ya establecido en nuestra Carta Orgánica, que además, adhiere a los parámetros de la Reserva de Biosfera y que fuera aprobada por la UNESCO".
Describe también que "en esta comuna la materia ambiental es de especial tratamiento, para lo cual contamos con una secretaría (sobre un total de cuatro) y un Consejo Ambiental independiente compuesto por ciudadanos y organizaciones de la comunidad".
Por último, reafirma "nuestro derecho a formar parte de la autoridad de aplicación de la ley provincial, como lo son el Codema y la Secretaría de Recursos Naturales".

La gaceta de la Comarca
BWN Patagonia